Conservación
El tofu es un alimento fresco y lleno de vida que debe conservarse adecuadamente para que no pierda sus propiedades y se estropee en pocos días. Una vez hemos preparado nuestro propio tofu, recomendamos elegir entre los siguientes métodos de conservación:


En la nevera

Es el método más común. El tofu puede refrigerarse si se va a consumir en una semana o dos, como máximo. El método consiste en introducir el bloque de tofu, entero o troceado, en un recipiente y cubrirlo de agua. Debe cambiarse el agua diariamente o cada dos días para mantener el tofu húmedo y fresco.





Congelado

El tofu congelado puede durar hasta tres meses. Se recomienda cortarlo en dados o láminas y empaquetarlo en función de las raciones a consumir. Es conveniente descongelarlo en la nevera y retirar el exceso de líquido antes de cocinar.

El tofu descongelado tiene una textura más porosa y esponjosa, similar a la de la carne, que algun@s la prefieren a la del tofu fresco.


Marinado

Es un método similar a conservarlo en la nevera, pero sumergido en una marinada en vez de en agua. La marinada utilizada dependerá de los gustos de cada un@, pero si contiene elementos ácidos, como el zumo de limón o el vinagre, aceites y/o sal, puede incrementarse la durabilidad del tofu al mismo tiempo que se le da sabor.

Se recomienda cortar el tofu en dados o láminas antes de sumergirlo, para aumentar la superficie de contacto con la marinada.




¿Qué método vas a utilizar para conservar tu tofu?